Como hacer los ACABADOS EN MADERA (2 de 2)

Hay también otros factores que deben considerarse cuando se elige el terminado para un trabajo particular. La superficie de la madera, así como su color, deben protegerse de sus dos enemigos mayores: la humedad, causa de grietas y bandeados, el polvo, causa de la pérdida de su brillo. Los tintes no pueden ejercer esta protección, puesto que sólo actúan como colorantes. Es al uso de los barnices, esmaltes y gomas lacas a lo que debe recurrirse para llenar esta función, y únicamente mediante la aplicación de uno o más de esos tres materiales podrá conseguirse una terminación duradera. El uso determina la cantidad y tipo de material que se necesitará para el artículo terminado, influyendo también las condiciones bajo las cuales estos materiales son aplicados. Una pieza que no tiene que ser tocada con frecuencia no recibirá el mismo tratamiento que otra, que deberá sufrir un trato rudo. El uso de tapa-poros, tintes y ceras bastará para el primer caso, pero no será suficiente en otros ejemplos, en los que se necesitará un tinte y laca, así como cera. Cuando se trata de piezas que sufren uso y abuso, sólo podrán resistirlos con el uso de tapa-poros, tinte, goma laca y un mínimo de tres capas de barniz, seguidas por una aplicación de cera.

Para conseguir colores claros, brillantes y durables, es absolutamente necesario realizar el trabajo del terminado en un orden establecido, que puede ser éste: tinte, tapa-poros, encerado; o, si se va a aplicar una terminación más resistente, el procedimiento será: tinte, tapa-poros, goma laca, barniz y cera. Cuando una pieza va a dejarse en su color natural, se omite el tinte, naturalmente.

Es difícil que consiga éxito una intentona de imitar una madera de precio tiñendo otra de tipo barato. En el principiante, es falta común comprar tintes color caoba o nogal, aplicarlo sobre pino, y esperar que éste tome el aspecto del material costoso. Se trata de algo imposible; el tinte llamado caoba, aplicado sobre una madera, producirá un color, pero sobre otra distinta, el efecto será también distinto; el error consiste en tomar demasiado literalmente el nombre del tinte. Porque éste se llame nogal, guindo, caoba o cualquier otra cosa, se cree comúnmente que reproducirá el aspecto de la madera cuyo nombre lleva. No hay tal: el nombre implica solamente un color que tiene cierto tinte de rojo, de castaño o de negro. Cualquier aficionado que haya trabajado maderas de cualquier clase, sabe que las tonalidades de ellas, dentro de un mismo tipo, varían notablemente, y en consecuencia se entenderá fácilmente que un tinte determinado rotulado bajo cierto nombre, puede tener solamente un parecido de color con el del material que evoca. Se puede aplicar un tinte caoba sobre muchas maderas, pero esto no significa, necesariamente, que luego la madera vaya a tener el aspecto de una caoba legítima, sino que tendrá un color semejante al de aquélla. Si se desea conseguir un tono marrón obscuro, habrá que usar tinte castaño. Lo único que debe tenerse presente es que los tintes tienen cierto tono y que pueden aplicarse sobre cualquier madera para conseguir ese tono, independientemente de los nombres que lleven.

Fig.- Como hacer los ACABADOS EN MADERA (2 de 2)

los acabados en la madera 2

los acabados en la madera 2

Algunas maderas exigen el uso de tapa-poros; éstas son preparaciones que se usan en las maderas de grano abierto, para sellar sus poros. Entre ellas están la caoba, el roble y el castaño. El tapa-poros puede aplicarse en tono natural, o puede ser teñido con el color de la madera en que se aplicará; para terminados al natural, se lo deja sin teñir. Pueden conseguirse distintas terminaciones tiñendo la madera de un color y aplicando el tapa-poros en su forma natural, o bien dándole color distinto al de la madera. Los terminados conseguidos con este procedimiento son nuevos y satisfactorios en algunos casos, pero en muebles de estilo están completamente fuera de lugar.

El paso final para completar un terminado es la capa protectora de cera, de goma laca o de barniz. Los esmaltes han sido usados últimamente en reemplazo de los dos últimos, pues ofrecen ventajas sobre ellos. Puede ser necesario usar los tres, o cualquiera de ellos, como se dijo antes. Bajo condiciones ideales —es decir, cuando las condiciones de temperatura y humedad del ambiente pueden ser controladas— el barniz producirá una superficie también ideal en todo sentido. En la aplicación de este material se hace necesario el control de las condiciones por su tiempo de secado, relativamente largo.

No disponiendo de dicho control, el terminado resultará más satisfactorio con solamente goma laca.

El esmalte puede ponerse en las mismas condiciones que la goma laca, pero en este caso los mejores resultados se consiguen únicamente haciendo la aplicación con un pistolete especial para esmaltes.

Como hacer los ACABADOS EN MADERA (2 de 2)

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